«Nadie debería llegar al umbral de la vejez para aprender todo lo que se tendría que saber a los veinte años (…). ¿Quién podría describir al detalle esta salvaje lucha de la vida del poeta con el Hades? (…). Y luego dicen que la muerte es dura. Más complicada todavía es la vida».

La escritora Ioanna Tsatsos nació en Esmirna en 1909 y murió en el año 2000. Su familia tenía una profunda relación con las letras, puesto que era hermana de Yorgos Seferis, uno de los grandes poetas griegos.

Hasta ahora, los dos únicos libros de Tsatsos traducidos al español eran Diario de la ocupación y Mi hermano Yorgos Seferis. Los diarios que presentamos en este volumen cubren el período entre 1977 y 1984. La democracia volvió a Grecia tras la llamada dictadura de los coroneles (1967-1974). Konstantinos Tsatsos se convirtió en presidente de la República de Grecia (lo sería desde 1975 hasta 1980) y eso permitió a Ioanna Tsatsos, su esposa, establecer contacto con las élites políticas y culturales de varios países. Sabida es, además, la estrecha relación cultural entre Grecia y Francia. Varios artistas griegos contrarios a la dictadura se exiliaron en el país galo y muchos intelectuales franceses establecieron contacto con los círculos de artistas y pensadores griegos.

Ioanna Tsatsos mantuvo con el poeta francés Pierre Emmanuel una apasionada correspondencia en la que ambos debatieron durante años sobre los aspectos más profundos de la existencia y de la condición humana. La sólida amistad que se estableció entre ellos les permitió expresar sus inquietudes por escrito con total libertad, al mismo tiempo que compartían lecturas, críticas, elogios y recomendaciones. A lo largo de estas cartas, recogidas por Ioanna en sus diarios y publicadas por primera vez en nuestro país, se comprueba cómo el poeta consideraba a su compañera una completa igual con la que medir su inteligencia y sus sentimientos y con la que desarrollar una relación de equidad y respeto más allá del mero interés romántico. En las palabras que intercambiaron se percibe todo el arrebato de dos poetas en la cúspide de su actividad literaria que se acompañan a través de las nieblas del mundo y que buscan, apoyándose en los símbolos, los rituales y la religión, una explicación al caos de la vida y al sinsentido de la enfermedad y de la muerte.

En Rastreo, la segunda parte de estos diarios, Ioanna Tsatsos describe desde su particular punto de vista, siempre influido por la poesía mística y los textos bíblicos, el viaje que realizó a Tierra Santa y la honda impresión que le causó visitar los lugares sagrados que durante mucho tiempo fueron objeto de su estudio.

 

(Publicación en febrero de 2019, traducción del griego de Mario Domínguez Parra)